Las convivencias de 1º de bachillerato

Durante la semana del 22 al 26 de octubre, las clases de primero de Bachillerato tuvimos la oportunidad de tener unas convivencias con dos animadoras del centro juvenil, para forjar las relaciones entre nosotros. La clase de 1º A estuvimos compartiendo toda la mañana con la animadora Miriam. Durante esta, realizamos dinámicas reflexivas y grupales, cuya finalidad era conocer más a nuestros compañeros.

La primera actividad que hicimos, consistió en describir nuestro horario diario para que viésemos lo rutinario que podía llegar a ser nuestra vida, ¿realmente es eso lo que queremos? Fue una de las preguntas que nos hicieron.

La verdad, es que cuando nos paramos a pensar, la gran mayoría de nosotros observamos  que la mayor parte de nuestro tiempo realizamos acciones rutinarias.  En mi caso, me dio algo de lastima, porque me di cuenta que no siempre valoramos realmente cada momento que vivimos, nos dedicamos a actuar como simples robots.

Pero hay muchas preguntas o acciones, que tenemos que hacer a lo largo de nuestra vida, que no podemos realizarlas sin pensar ni reflexionar, sobre lo que va a pasar y cómo afectará a nuestro futuro.  Por ejemplo, una dinámica que efectuamos consistió en describir cómo nos veíamos a nosotros mismos y cómo los demás nos ven a través del llamado “abanico”.

Muchos, no sabían ponerlo realmente en palabras. Pero tras las reflexiones realizadas y los adjetivos que nos decían nuestros compañeros, tuvimos el valor de darnos a conocer ante ellos y otorgarnos una oportunidad a nosotros mismos. Personalmente, me percaté de que a veces nos juzgamos más de lo que realmente nos merecemos.

Por eso, me pareció una buena forma de conocernos, expresando cómo nos vemos cada uno. De esta forma, tomamos conciencia de que no debemos de usar siempre un bastón juicioso, para castigarnos respecto a minúsculos detalles que tenemos, que son al fin y al cabo inapreciados por la gente que nos rodea.

Mas lo que me sorprendió bastante, fue cómo cada uno podemos mostrar la construcción de un muro de ladrillos con tal de que nadie sea capaz de atravesarlo pues es posible que eso te haga empezar tu primera revolución. Sin embargo, tú eres quien decide cual es la suya y cómo te gustaría liderarla.

Esto lo pudimos reflexionar junto con un cuestionario de cómo actuarías tú en distintas ocasiones y cómo te verías el día de mañana, también tuvimos la oportunidad, de hacerlo junto con la canción  de Rozalén “Vivir”, que como ella dice en el caso de que tuvieras que luchar contra esa revolución deberías hacerlo de una forma feliz y la razón es porque ahora sí que sí.

María Martínez 1ºA

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